El quincho contemporáneo ya no es simplemente un espacio para hacer asados. Se ha transformado en una extensión real del programa doméstico, con estándares de diseño y materialidad equivalentes a los de la vivienda principal.

Entre las tendencias más relevantes de 2026 encontramos la integración de cocinas exteriores completas con electrodomésticos de línea profesional, el uso de cubiertas en voladizo que generan transiciones graduales entre interior y exterior, y la incorporación de sistemas de climatización que permiten el uso del espacio durante todo el año.

La materialidad también ha evolucionado: el acero corten, la madera termotratada y el hormigón arquitectónico son los protagonistas de los proyectos más recientes.